La necesidad de colaborar e innovar en torno a propósitos públicos compartidos entre universidades, Estado, empresas y sociedad civil fue el eje central de la ponencia magistral “Innovación con Propósito Público y Desarrollo de Capacidades para el Estado del Futuro”, presentada por la decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile y directora académica del Co-laboratorio de Innovación con Propósito Público (CLIPP), Teresa Matus, junto al director de Transferencia del CLIPP, Claudio Maggi, en el marco de la Expo Compras Públicas 2026 realizada en el Centro Cultural Estación Mapocho, durante la jornada del 29 de julio.
Ante autoridades públicas, especialistas y representantes del mundo académico y productivo, Matus planteó que la innovación pública exige una transformación profunda en la manera de relacionarse entre instituciones. “Las ideas valiosas están en todas partes. Para generar un propósito público que sea real y concreto tenemos que cruzar la calle. Y eso significa trabajar no solo desde la Universidad, sino también con las empresas, la sociedad civil y el Estado”, afirmó.
La decana sostuvo que la colaboración efectiva requiere abandonar lógicas defensivas y asumir cambios dentro de las propias organizaciones. “La universidad incluida, muchas veces es buena para mirar la paja en el ojo ajeno, pero no en el propio. Para colaborar primero hay que cambiar la propia institución”, señaló, enfatizando que la investigación académica debe orientarse a movilizar transformaciones y resolver problemas públicos concretos.
Matus vinculó esta reflexión con los desafíos de cambio institucional identificados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), destacando que salir de las zonas de confort es una condición necesaria para construir políticas públicas más innovadoras y efectivas. “Las investigaciones sirven para movilizar, sirven para cambiar, pero para eso hay que entrar con ojos desprejuiciados y preguntarse qué tenemos para ofrecer al Estado, a las empresas y a la sociedad civil”, indicó. 
Por su parte, Claudio Maggi abordó el impacto de la transformación tecnológica global y sus implicancias para la gestión pública. Basándose en proyecciones internacionales sobre tecnologías emergentes, advirtió que la inteligencia artificial se ha convertido en uno de los motores económicos más relevantes de la próxima década.
“Estamos viviendo una revolución tecnológica”, sostuvo, explicando que el valor económico asociado a tecnologías como inteligencia artificial, Internet de las Cosas y electromovilidad crecerá de manera exponencial hacia 2033. “Solo la inteligencia artificial alcanzaría un valor económico equivalente a varias veces el tamaño proyectado de la economía chilena, lo que obliga a repensar las capacidades del Estado y de las instituciones formadoras” afirmó.
Maggi enfatizó que este escenario demanda nuevas competencias en el sector público y una oferta formativa distinta, capaz de preparar a los equipos para trabajar con herramientas digitales avanzadas, análisis de datos e inteligencia artificial. En ese contexto, destacó el rol de las universidades en el fortalecimiento de capacidades estratégicas para una administración pública más inteligente y orientada al bienestar colectivo.
La exposición conjunta de Teresa Matus y Claudio Maggi formó parte del programa oficial del summit internacional, dedicado este año a los desafíos de modernización, integridad, innovación y sostenibilidad en las compras públicas. La participación de FACSO reafirma el compromiso de la Universidad de Chile con una gestión pública basada en conocimiento, colaboración intersectorial y formación de capacidades para enfrentar los desafíos tecnológicos y sociales del futuro.


