“Pequeños Exploradores” se tituló la Escuela de Verano de la Facultad de Ciencias Sociales de este 2026, en la cual participaron 45 niños/as parientes de funcionarios/as de entre 5 y 12 años. Del 13 al 16 de enero se realizó esta iniciativa organizada por la Unidad de Gestión de Personas, la Dirección de Extensión y Comunicaciones y la Unidad de Bienestar Estudiantil, con el apoyo de la Vicedecanatura de la facultad.
El programa buscó introducir a los/as niños/as en la importancia de respetar la diversidad y la convivencia en comunidad, promoviendo valores de inclusión y cuidado mutuo. Las actividades diarias estuvieron enfocadas en el trabajo en equipo, las relaciones interpersonales, la creatividad y la construcción de un sentido de participación activa, todo ello enmarcado en la reflexión sobre el cuidado de nuestro planeta.
Metodológicamente, la escuela se estructuró a partir del aprender haciendo y desde la reflexión de las experiencias con juegos y dinámicas grupales diseñadas por edades. Como parte de su programación, se realizaron las siguientes actividades: “rompehielo”, talleres, relajación, ciclo de cine, guerra de agua, natación, manualidades, visita interactiva a la radio Juan Gómez Millas, visita interactiva a la Biblioteca Enzo Faletto de la facultad, visita a la Plataforma Cultural, y mucho más.
Quien coordinó al equipo ejecutor de la escuela fue Magdalena González, egresada de la carrera de Pedagogía en Educación Parvularia en 2024 y lleva cuatro años trabajando en la Escuela de Verano FACSO. Partió como facilitadora de actividades en 2023, cuando la cantidad de niños asistentes no superaba los 20. Este año, 2026, fueron nueve monitoras en total y más de 45 niños y niñas inscritos/as.
“Algo que destaco y considero nos caracteriza como equipo, y a la vez siento que ha enriquecido enormemente nuestro trabajo, ha sido que compañeros/as de diversas carreras puedan participar de este tipo de convocatorias. Nos hemos complementado muy bien desde prácticamente todas las áreas de estudio y nos hemos conformado como un equipo interdisciplinario muy rico y vasto en ideas e iniciativas”, comentó Magdalena.
En ese sentido, “creo que nuestro sello se caracteriza por ser un grupo humano muy sólido y cada vez más afiatado, hemos generado un vínculo estrecho no solo entre nosotras sino también con los niños y niñas. Los hemos visto crecer, siempre hemos estado abiertas a escuchar sus opiniones y retroalimentación de las actividades, incentivamos su participación, somos respetuosas con sus intereses y necesidades”.
Magdalena añadió que: “Hoy en día tenemos la confianza para delegar y apoyarnos la una a la otra, mantener una comunicación abierta y contribuir a generar un grato ambiente laboral. Y creo que al final del día, es lo que tanto niños/as como apoderados valoran y destacan de nosotros/as como Escuela de Verano”.
