Ir al contenido

Los vientos multiculturales de la Haya

Los vientos multiculturales de la Haya

Esta generación de políticos, militares e intelectuales tiene en sus manos la posibilidad de adentrarnos jurídica y socialmente a una nueva época de relaciones diplomáticas y sociales con los nuestros. Mar para Bolivia, debe ser el inicio de un proceso de Verdad Histórica binacional, Reparación y un Nuevo Trato soberano de diversidad ciudadana

La Guerra del Pacífico (1879-1884) tuvo como corolario la anexión del norte de Chile (I, II y XV regiones) con territorios económicamente muy importante por la explotación de salitre y por la disponibilidad de puertos hacia el Océano Pacífico. La guerra concluyó añadiendo una región peruana y boliviana, esta última denominada Departamento del Litoral, el cual se dividía en dos provincias: La Mar (con capital en Cobija) y Atacama (con capital en San Pedro de Atacama), que comprendía desde la costa hasta gran parte del desierto y la Puna precordillerana de Los Andes. Esto tiene como consecuencia la incorporación de habitantes bolivianos de ciudades, asentamientos rurales en quebradas y oasis a la nueva jurisdicción chilena, debiendo cambiar su nacionalidad formalmente o desplazarse a territorio jurisdiccional de Bolivia.

Desde mediados de siglo XIX en adelante, existió en esta zona de frontera una gradación socioeconómica que diferenciaba a indígenas de los grandes propietarios y comerciantes. Las familias indígenas, sin embargo, presentaban importantes diferencias según su disponibilidad de medios productivos o capital, así encontraremos indios propietarios, trabajadores independientes o asalariados. La sociedad local de esta zona anexada de fines del siglo XIX, está compuesta por familias propietarias españolas, cholos o criollos; argentinos, bolivianos o chilenos, los documentos de la época diferencian claramente diversos sujetos sociales, donde los indígenas atacameños serán diferentes de la población boliviana criolla y chola.

El escenario social en Atacama a inicios del siglo XX es complejo, estratificado y jerarquizado, con un grupo social de medianos propietarios y comerciantes blancos, con medianos y pequeños propietarios indígenas que administran la producción de sus pequeñas pero fértiles tierras, ubicadas en lugares con fuertes límites dados por la capacidad de irrigación y las restricciones que impone el desierto.

Un segundo momento importante, es la posible guerra con Argentina (1978) que restringe las relaciones e intercambios familiares y económicos fronterizos, militarizando la línea de frontera a través de la instalación de minas antipersonales. El Gobierno Cívico Militar además implementará leyes que fueron configurando el escenario jurídico-político necesario para el asentamiento de un orden neoliberal. Leyes tales como la de Regionalización (1975), la Ley de Municipalidades (1980), un nuevo Código de Aguas (1981) o la Ley Orgánica de Concesiones Mineras (1982). Estas leyes permiten un fuerte desarrollo industrial minero y la conformación de municipios fronterizos como el de Ollagüe y San Pedro de Atacama que permitirán un mayor control territorial de las poblaciones quechuas y atacameñas.

Ambos momentos, sumada a la neoliberalización, trae consigo un férreo control social, fronterizo y una hegemonía de la identidad ciudadana chilena sobre otras identidades regionales, locales y étnicas. La sociedad chilena nortina, lejos de ser un grupo homogéneo, está cruzada por fuertes divisiones sociales dentro de un orden jerárquico que permite la visibilidad de grupos chilenos integrados y otros menos proclives a la integración. Estos últimos descalificados, según los testimonios recopilados, por sus conductas refractarias al orden moral y jurídico nacional chileno, nos referimos a los grupos denominados collas, quechuas, indios o runacos todos reunidos bajo la categoría de “boliviano” o "extranjero".

Cabe mencionar que dicha descalificación no sólo responde a agrupaciones sociales específicas, sino también a comportamientos individuales y sociales asociados a borracheras, mal hablar del castellano, higiene personal, vestimenta, fiestas, celebraciones y alimentación, entre muchos más. La fórmula que permite este propósito es la distinción chileno/boliviano, la que se levanta sobre una estructura social clasista y racista, que jerarquiza a la propia población chilena, y también inmigrantes bolivianos, sobre la base de los comportamientos y hábitos lingüísticos, sociales y por supuesto también por el color de piel de las personas.

La distinción nacionalista chileno/boliviano, artificiosa y racista, en la segunda región, da cuenta de una estructura social de inclusión y exclusión de población, esto converge problemático con las nociones de diversidad ciudadana y cultural.

Los vientos multiculturales de la Haya, sin duda obligará al gobierno de Chile a sentarse a conversar y negociar la salida al mar de Bolivia.

Últimas noticias

Facultad de Ciencias Sociales celebra instalación de la Primera Piedra del Plan Maestro.

Facultad de Ciencias Sociales celebra instalación de la Primera Piedra

Durante este 10 de agosto, la Facultad de Ciencias Sociales concretó un doble hito fundamental para su mejora, crecimiento y modernización: el Reconocimiento Institucional de las Obras de Infraestructura de la Facultad y la Primera Piedra del Plan Maestro, que contempla la construcción de una cafetería ampliada y la construcción de un quinto piso.

Profesora Anahí Urquiza será la nueva Decana de Ciencias Sociales 2026-2030.

Profesora Anahí Urquiza será la nueva Decana de Ciencias Sociales 2026-2030

Tras la segunda vuelta eleccionaria del pasado 28 de julio que tuvo una alta participación del estamento académico llegando al 94,30%, la académica obtuvo el 55,21% de los votos. Su ceremonia de investidura oficial, que será presidida por la rectora Alejandra Mizala junto a la decana saliente de la Facultad de Ciencias Sociales, Teresa Matus, se realizará el 17 de agosto en el Auditorio Julieta Kirkwood.

Podcast Bitácora Social llega al capítulo 50 repensando los desafíos que trae la IA.

Podcast Bitácora Social 50 repiensa la Inteligencia Artificial

Lo que estaría haciendo la Inteligencia Artificial es "ocupar un espacio no solo de repositorio, sino un espacio de interpelación a lo humano en torno a su elaboración simbólica, tanto en el plano subjetivo, material como tecnocientífico", comentó Andrés Gómez en Bitácora Social, a propósito de su más reciente libro titulado “Inteligencia Artificial. La nueva memoria de la especie”. Sobre esta publicación y cómo la sociedad se ha enfrentado a los cambios tecnológicos y automatización de los procesos, es que se dialogó con el académico de Antropología y coordinador Diplomado de Postítulo en Experimentación Metodológica en Estudios de Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS).