




En el marco de los preparativos para la implementación de la Ley Integral de las Personas Mayores y de Promoción del Envejecimiento Digno, Activo y Saludable, el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, la Universidad de Chile y el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) suscribieron un memorándum de entendimiento destinado a fortalecer el trabajo colaborativo para la elaboración de la futura Política Nacional de Envejecimiento.
Esta alianza contribuirá a profundizar el trabajo conjunto entre las instituciones, permitiendo aportar antecedentes técnicos y académicos para la construcción de esta política pública, mandatada en la Ley N.º 21.822, que orientará las acciones del Estado en favor de las personas mayores durante los próximos años. En este proceso, SENAMA trabajará junto a la Universidad de Chile en el análisis de los antecedentes que contribuirán a la elaboración de esta política.
El acto realizado el 22 de octubre 2026 en casa central, contó con la participación de la Rectora de la Universidad de Chile, Alejandra Mizala; la ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf; y la directora nacional de SENAMA, Muriel Abad.
Al respecto, la ministra Wulf destacó la importancia de reconocer las capacidades y el aporte de las personas mayores a la sociedad. “Las personas mayores tienen proyectos, capacidades y ganas de seguir contribuyendo. Debemos abrir espacios para esa participación y escuchar su voz en las decisiones que las afectan. Cumplir años no puede significar perder el lugar en la sociedad, ni el derecho a decidir sobre la propia vida”.
En tanto, la Rectora Mizala destacó que “el convenio que hoy firmamos permitirá proyectar el trabajo entre la U. de Chile y el SENAMA”. “Su aporte será reunir y analizar evidencia producida desde distintas disciplinas, y ponerla en diálogo con las experiencias y prioridades expresadas por las personas mayores en las instancias participativas. La investigación ayuda a identificar problemas, evaluar alternativas y anticipar consecuencias, y la participación permite reconocer necesidades y comprender qué valoran las personas en su propia vida. Integrar ambas fuentes exige escuchar, contrastar y fundamentar nuestras recomendaciones”, agregó.
Por su parte, la directora nacional de SENAMA, Muriel Abad, precisó que “la colaboración entre el Estado y la academia permitirá fortalecer el diagnóstico y la generación de evidencia para diseñar políticas públicas que respondan a los desafíos del envejecimiento de la población. Esta alianza representa un paso concreto en la implementación de la Ley 21.822, promoviendo acciones coordinadas para garantizar los derechos de las personas mayores y fomentar un envejecimiento digno, activo y saludable”.
Trabajo colaborativo para medir las percepciones sobre el envejecimiento
Durante la jornada, también se presentaron los resultados de la Octava Encuesta Nacional de Inclusión y Exclusión Social de las Personas Mayores, desarrollada por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile en colaboración con SENAMA.
Esta encuesta constituye una de las principales series de medición del país en materia de envejecimiento y vejez, con ocho mediciones representativas realizadas entre 2008 y 2025. A diferencia de otras encuestas, no pregunta a las personas mayores cómo viven, sino a la población adulta chilena cómo observa la inclusión y exclusión social de este grupo. El estudio aborda dimensiones institucionales, relacionales, simbólicas y subjetivas, aportando antecedentes sobre los prejuicios, las expectativas y las percepciones que inciden en la forma en que la sociedad comprende la vejez.
La octava versión fue aplicada entre febrero y marzo de 2025 y entrega información relevante para el diseño de políticas públicas y la discusión legislativa en materias vinculadas al envejecimiento, la inclusión social y los cuidados. Entre sus principales resultados destaca que el 84% de la población considera que Chile está poco o nada preparado para enfrentar el envejecimiento, mientras que el 81,1% cree que las necesidades de las personas mayores son poco o nada consideradas en las decisiones de las autoridades. En tanto, el 45,6% estima que las personas mayores están muy marginadas y el 68,5% considera que sus aportes a la sociedad se aprovechan poco o nada.
Asimismo, el 82% de las personas encuestadas considera insuficiente el apoyo ante la dependencia. Sin embargo, el 53,5% estaría dispuesto a pagar un impuesto específico para financiar una red de protección, lo que evidencia una disposición ciudadana a contribuir al desarrollo de respuestas frente a los desafíos del envejecimiento.
Al respecto, la directora nacional de SENAMA, Muriel Abad, agregó que los resultados “entregan información relevante para el debate público y la formulación de políticas vinculadas al envejecimiento, la inclusión social, los cuidados y la participación de las personas mayores. Si bien se evidencia que la ciudadanía considera que el país no está lo suficientemente preparado para responder a las necesidades de las personas mayores, el estudio reafirma la necesidad de promover una sociedad más inclusiva y libre de prejuicios, que reconozca a las personas mayores como sujetos de derechos y protagonistas dentro de sus comunidades”.
Desde la Universidad de Chile, la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo (VID), el Programa Envejecimiento Activo y Saludable y distintas unidades académicas participarán en los procesos de sistematización técnica de las instancias participativas que realice SENAMA.
“Para nuestra universidad es un orgullo colaborar con nuestras capacidades académicas y de investigación en esta tarea. El envejecimiento activo exige que las políticas públicas se construyan escuchando la realidad de los territorios y de los distintos grupos de la sociedad. Asumimos la responsabilidad de analizar y dar valor técnico a los diálogos realizados con la sociedad civil, la academia y las organizaciones de personas mayores. Nos comprometemos a formular recomendaciones metodológicas para el Estado y también a democratizar estos resultados a través de seminarios y publicaciones que nos permitan avanzar, como país, hacia una mejor calidad de vida para las personas mayores”, señaló James McPhee, vicerrector de Investigación y Desarrollo.
La encuesta es dirigida por los académicos Marcelo Arnold-Cathalifaud y Daniela Thumala-Dockendorff, del Núcleo Interdisciplinario de Psicogerontología (NIP) de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, y se implementa bajo el alero del Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo (GERO), en alianza con SENAMA. En esta octava versión participaron, además, los sociólogos Daniel López y Cristian Massad. 
Sobre los resultados, el académico Marcelo Arnold-Cathalifaud destacó la importancia de fortalecer las respuestas institucionales frente a los desafíos que plantea el envejecimiento: “El 84% de los chilenos y chilenas cree que el país está poco o nada preparado para el envejecimiento, y el 82% considera insuficiente el apoyo ante la dependencia. Pero más de la mitad, el 53,5%, estaría dispuesta a pagar un impuesto específico para financiar una red de protección. La ciudadanía ya dio un paso. Ahora el desafío es que las instituciones estén a la altura de esa disposición”.
Por su parte, la académica Daniela Thumala-Dockendorff advirtió sobre la brecha entre la autonomía efectiva de las personas mayores y la percepción ciudadana sobre sus capacidades. “En 2008, el 59,5% creía que Chile no estaba preparado para envejecer; hoy lo cree el 84%. Y aunque casi ocho de cada diez personas mayores se valen por sí mismas, apenas el 41,3% de la población cree que pueden hacerlo. Una sociedad que ve dependencia donde hay autonomía termina tratando a sus mayores como dependientes. Por eso seguiremos midiendo: la novena encuesta se llamará ‘Chile se mira envejecer: de la voz ciudadana a la política pública’”.
En la ocasión se hizo entrega del archivo que reúne los resultados de la octava versión de la encuesta, publicación que busca contribuir al debate público y académico sobre el envejecimiento en Chile. La trayectoria del estudio también ha contribuido a la discusión legislativa sobre la Ley Integral de las Personas Mayores y al desarrollo de iniciativas relacionadas con el buen trato y la prevención de la discriminación por edad.
La jornada concluyó con el anuncio de la Novena Encuesta Nacional de Inclusión y Exclusión Social de las Personas Mayores, que permitirá dar continuidad a esta serie de mediciones y seguir monitoreando la evolución de las percepciones sociales respecto de la vejez y el envejecimiento.
Revisa aquí la encuesta completa.


