La profesora fue Directora de Servicio Social de la Universidad de Chile entre 1969-1973 hasta su clausura por la dictadura militar. Contribuyó significativamente al desarrollo del estudio del trabajo social y al fortalecimiento de la disciplina desde la academia y la gestión, a través de la discusión pública y los principios que fundan nuestra Institución, tanto en su paso por la Universidad de Chile como por su aporte invaluable a otras instituciones y al país. Debido a su sensible fallecimiento, la Facultad decreta tres días de duelo oficial desde el 31 de agosto.