“Los imaginarios adultocéntricos siguen muy presentes en nuestro país y lo podemos ver permanentemente cuando se subvalora o se desprecia la palabra y los aportes que las personas jóvenes pueden hacer”, comentó el profesor de Sociología, Klaudio Duarte, en entrevista con la Facultad de Ciencias Sociales por el Día Internacional de la Juventud que se conmemora este 12 de agosto.
La fecha fue instaurada en el año 1999 por la Asamblea General de las Naciones Unidas para reconocer el rol de los jóvenes como agentes de cambio, así como también para visibilizar sus contribuciones y rol en la sociedad.
El académico y coordinador académico del Núcleo de Investigación y Acción en Juventudes y del Núcleo Sentipensante de Metodologías Participativas, dijo que aún se “les ningunea e invisibiliza de la historia diciéndoles que van a ser importantes en el futuro, en un mañana incierto y que nadie sabe si va a ocurrir”.
- A su juicio, ¿en la actualidad hay una valoración efectiva de los jóvenes respecto de su rol y aporte social?
Me parece que no hay una valoración efectiva de los jóvenes respecto de su rol y aporte social. El carácter adultocéntrico de nuestra sociedad se sostiene y se profundiza a ratos con los ambientes autoritarios que están consolidándose en el país en términos políticos.
Se sigue en el ámbito de las relaciones cotidianas a nivel micro, como en las instituciones y también a nivel estructural, sosteniendo una forma de relación de la sociedad con sus jóvenes que es una relación que invisibiliza los aportes de las personas jóvenes, no los considera, no les toma ningún valor y, si no, los niega, les dice que no son aportes. Esto porque no encajan de buena forma con lo que las personas adultas de esas instituciones o de estos distintos ámbitos de la sociedad espera de las personas jóvenes.
Entonces, es una tarea muy pendiente que la sociedad contemporánea tiene frente a sus jóvenes.
- Jóvenes como la activista medioambiental sueca Greta Thunberg en su momento, ¿han contribuido a resignificar el rol sociopolítico de los jóvenes?
Pienso que el aporte de Greta Thunberg que tú mencionas, así como como otras mujeres y varones o personas de la disidencia que son jóvenes, han hecho contribuciones muy importantes de instalar temas que le preocupan a las generaciones jóvenes en distintas épocas. Los han colocado como asuntos relevantes a los que habría que poder darle atención en la sociedad.
Sin embargo, el hecho de que lo diga una persona joven hace que muchas de las personas adultas desconfíen o menosprecien lo que eso podría significar. Muchas veces lo que el mundo adulto termina haciendo es tratar de cooptar a esas experiencias individuales de liderazgo para tratar de llevarlos a hacer política de la forma en que las generaciones adultas quieren.
Yo creo que eso es un error que, al mismo tiempo, cometemos como sociedad porque no aprendemos de lo que las nuevas generaciones van planteando y no establecemos un diálogo que permita resignificar el rol sociopolítico de las personas jóvenes en la sociedad, valorando las contribuciones que hacen.
- ¿En Chile hay algún/a líder/lideresa entre los jóvenes que destaque y por qué?, ¿o más bien prefiere relevar movimientos juveniles?, de ser así ¿cuáles?
A mí me gusta mucho más valorar los liderazgos colectivos, vale decir, aquellos liderazgos que se ejercen de manera articulada entre distintas personas jóvenes. En ese sentido, me parece que los movimientos o las movilizaciones juveniles que hoy están ocurriendo, son importantes y tienen que ver con las cuestiones de género y feminismo, con las cuestiones de medio ambiente, con las cuestiones de cuidado animal, con lo que tiene que ver con salud mental, y también siempre con los temas educacionales.
En ese sentido, hay distintos tipos de activaciones juveniles que yo creo que son importantes de considerar y que, como país, debiéramos tomar en cuenta sobre qué es lo que están proponiendo de manera genuina para incluirlos —incluir, quiero decir, sus propuestas— en los debates, en los diseños de políticas, en los diseños institucionales que en distintos ámbitos se están haciendo.
También podríamos esperar que eso ocurriera en el ámbito más íntimo y doméstico: en las familias, en las comunidades, en las organizaciones sociales; es decir, que la palabra de las personas jóvenes no sea vista como una palabra que va a tener valor en el futuro cuando sean adultos, sino que se les valore ahora en tiempo presente.
- Conociendo su enfoque de investigación, usted suele hablar de las juventudes en plural aludiendo a su diversidad. ¿Esta efeméride del 12 de agosto debiera ser, entonces, el día de las Juventudes?
Originalmente este día era el Día de la Juventud y después fue el Día de la Solidaridad Juvenil en algunos países. Esa expresión, el Día de la Solidaridad Juvenil, vale decir, personas jóvenes desarrollando acciones solidarias en sus distintos contextos, me parece que es una cuestión mucho más valiosa que decir “la juventud” en singular o “las juventudes” en plural, porque todavía queda muy abstracto.
Me parece que así —al hablar de las solidaridades de jóvenes— se estaría dando cuenta de un modo de vida que tienen las personas jóvenes regularmente y que, como ya te he dicho antes, lo encuentro muy poco valorado.
No obstante, me importa mucho que las propias personas jóvenes lo valoren. Un caso concreto en Chile es que el Estallido Social de Octubre de 2019, comienza con una acción de solidaridad intergeneracional de jóvenes estudiantes que comienzan a saltar el torniquete en el metro, en solidaridad con las personas mayores a quienes les habían subido la tarifa del transporte público. Entonces, a ellos no les afectaba directamente esa alza en la tarifa, pero sí a sus familias y por eso se movilizaron. Por tanto, enfatizar en las solidaridades juveniles me parece mucho más pertinente.

