Con el propósito de fortalecer el trabajo colaborativo entre la Universidad y los establecimientos educacionales que reciben a estudiantes en práctica, la carrera de Pedagogía en Educación Especial de la Facultad de Ciencias Sociales realizó el taller pedagógico “Discapacidad intelectual y niñeces”, dirigido a educadoras y profesionales de los centros de práctica asociados. La instancia que tuvo por objetivo estrechar lazos y reconocer el valioso apoyo en la formación inicial docente, fue organizada por el Equipo de Formación Práctica de la carrera, integrado por Miranda Montealegre, Abigail Díaz, Camila Marchant, Mariana Rodríguez y la coordinación de Claudia Inostroza. .jpeg)
El encuentro realizado el 12 de junio permitió generar un espacio de encuentro, reflexión y formación continua en torno a los desafíos que implica la educación de niñas, niños y adolescentes con discapacidad intelectual, al mismo tiempo que consolidó los vínculos entre la carrera y las comunidades educativas que participan en los procesos formativos de las y los futuros docentes.
Durante la jornada, la jefa de carrera de Pedagogía en Educación Especial, Marcela Betancourt, agradeció la disposición de los establecimientos por abrir sus puertas a las primeras generaciones de estudiantes de la carrera, destacando especialmente la confianza depositada en un proyecto formativo que inició su funcionamiento recientemente. “Somos una carrera nueva, que hoy está cursando su segundo año. Por eso, que ustedes nos hayan recibido en sus espacios escolares y laborales es un voto de confianza que tenemos muy presente y que valoramos profundamente”, señaló. .jpeg)
Asimismo, destacó la importancia de construir una formación conectada con las realidades educativas y basada en el trabajo conjunto con las escuelas. “Tenemos la convicción de que la academia no sirve de nada si está encapsulada. Academia y escuela deben trabajar juntas. Todas quienes conformamos esta carrera venimos de años de experiencia en establecimientos educacionales, por lo que conocemos el valor del trabajo que allí se realiza y todo lo que podemos aprender mutuamente”, afirmó.
Betancourt también valoró la disposición de los establecimientos para recibir estudiantes de segundo año, una experiencia que calificó como un gesto de confianza y compromiso con la formación docente. “Ustedes tuvieron la valentía de recibir estudiantes en una etapa temprana de su formación. No siempre ocurre así, pero para nuestras estudiantes ha sido una experiencia fundamental para su desarrollo profesional”, agregó.
Una de las participantes fue Erika Carrasco Vázquez, educadora diferencial de la Escuela Reyes Católicos, quien destacó la relevancia de estas instancias para fortalecer la relación entre la Universidad y los centros educativos. “Es muy positivo porque permite fortalecer la alianza que existe entre la universidad y nuestra escuela. Además, nos ayuda a proyectar el trabajo que seguirán realizando las estudiantes en los distintos niveles educativos”, comentó.
La profesional también valoró el contenido abordado durante el taller, subrayando la importancia de la actualización permanente en el ámbito de la educación especial. “Si bien una educadora diferencial debe manejar diversas temáticas, es necesario seguir perfeccionándose continuamente. Por eso, esta capacitación resulta muy útil para nuestro trabajo”, señaló.
A través de actividades como esta, la carrera de Pedagogía en Educación Especial continúa consolidando una red de colaboración con establecimientos educacionales, promoviendo una formación situada, vinculada con los territorios y comprometida con los desafíos actuales de la inclusión educativa.
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