Comprometida con los desafíos del país, la carrera de Pedagogía en Educación Física comprende su labor pedagógica desde una perspectiva social, crítica e inclusiva, impulsando la educación pública, el bienestar y la calidad de vida de la población siempre en vínculo con su entorno y promoviendo espacios de convivencia democráticos, inclusivos y de respeto con los derechos humanos.
A propósito de este enfoque y mirada, el 13 de mayo de lanzó su proceso de Autoevaluación en el Auditorio Julieta Kirkwood, con el objetivo de informar -principalmente- a las y los estudiantes de segundo año la relevancia de su participación durante todo el proceso de autoevaluación y su articulación directa con el proceso de acreditación.
El encuentro contó con la participación especial de Soledad Toro, activista por la accesibilidad de personas ciegas, quien acompañada por su perrita Frida ahondó en la responsabilidad y compromiso educativo de las y los estudiantes con las personas con discapacidad. “Cuando vino la ceguera, me dediqué al trabajo en temas de discapacidad. Soy instructora de yoga además de educadora de párvulos. Hoy me dedico a estar en un territorio. Soy lideresa del proyecto “una ruta sin barreras”, pedaleando por la carretera austral”, relató. 
Comentó que fue una experiencia maravillosa porque se sintió acogida por las comunidades del extremo sur, donde fue recibida por niños/as, profesionales e incluso el alcalde. “A partir de esta primera ruta, surgieron muchas otras por el país. Hoy somos evaluadores/as de accesibilidad en museos y mucho otros espacios”, agregó.
En este transitar por la ruta, “me surgió la idea de hacer algo en mi territorio. Desde entonces hago clases de kundalini yoga en villa Francia. Todo se construye en comunidad y hay que volver al territorio. No hay que tenerle miedo a la población. El miedo es una enfermedad que, si tú le abres la puerta, se instala de manera completa en la casa”. Además de la vinculación comunitaria y territorial, Soledad Toro les dejó planteada la pregunta al estudiantado sobre cuál es el propósito que les hizo elegir esta carrera.
Un proceso participativo entre académicos/as, estudiantes y la comunidad
El subidirector de la Escuela de Pregrado, Daniel Miranda Fuenzalida, subrayó que este hito “tributa en la proyección de la disciplina y se agradece la participación de estudiantes”. Luego, la directora ejecutiva del Programa Transversal de Educación (PTE), Cristina Arenas Mejía, explicó la necesidad de la participación de las y los estudiantes y su impacto en la formación profesional como educadores.
La directora del Departamento de Educación, Susan Sanhueza Henríquez, expresó que el “Departamento de Educación colabora y apoya todos los procesos formativos de las carreras pertenecientes al departamento, en especial las que recientemente han dado inicio a sus procesos de autoevaluación”, manifestando alegría por el gran número de participantes comprometidos/as con la mejora continua al interior de la carrera. “Un compromiso que la comunidad debe tener para favorecer una Educación Física de frontera, con miras hacia el futuro”, complementó. 
Sergio Toro, jefe de carrera Pedagogía en Educación Física, señaló un punto novedoso en este camino: “Hemos querido hacer el proceso de autoevaluación siendo consecuentes. Hay más de 70 programas de carreras de educación física, pero ¿cuál es la diferencia que la universidad posee como sello en medio la sociedad? Nosotros queremos hacer que esta carrera esté al servicio de la comunidad. Necesitamos para esto procesos de diálogo con aquellos que forman la comunidad de la universidad y del territorio. En este momento que iniciamos este proceso, sientan la responsabilidad que están en la institución más histórica, señera, más sentida y resentida, pero también de la que más se espera”.

