La carrera de Pedagogía en Educación Especial de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile dio inicio a su proceso de acreditación, marcando un importante hito en el desarrollo de esta propuesta formativa. En el marco de esta etapa, durante el mes de marzo se constituyó el comité de autoevaluación, integrado por docentes y representantes estudiantiles, con el objetivo de conducir un proceso participativo y representativo de la comunidad educativa.
Como parte de este trabajo, se realizó un encuentro con estudiantes de la carrera para presentar el sentido y alcance del proceso de acreditación, además de generar una jornada de sensibilización y diálogo en torno a la importancia de la autoevaluación y el aseguramiento de la calidad en la formación universitaria.
Para Marcela Betancourt, jefa de carrera de Pedagogía en Educación Especial, este proceso constituye un momento clave para consolidar el proyecto formativo de la carrera. “Es un momento muy importante, pues al ser una carrera nueva tenemos el desafío de demostrar que tanto los procesos de autorregulación y aseguramiento de la calidad ya instalados y los que proyectamos son sólidos y coherentes con el proyecto educativo de la Universidad”, señaló.
Asimismo, destacó que esta primera autoevaluación permitirá identificar de manera más clara las fortalezas y desafíos de la carrera. “Esta es una primera gran autoevaluación que nos permite observar fortalezas y debilidades que a la luz de la reciente creación de la carrera podrían quedar invisibilizadas, pero que con este ejercicio hacemos explícitas en función del crecimiento de la Carrera”, agregó.
Respecto a los objetivos del proceso, Betancourt explicó que uno de los principales desafíos es alcanzar la acreditación demostrando la coherencia de la propuesta formativa con el Modelo Educativo de la Universidad de Chile y las necesidades del sistema educativo. “Nuestro perfil de egreso y malla curricular responden a necesidades educativas del país en nuestra área y tienen una postura epistemológica que se expresa en la propuesta formativa”, indicó.
La participación estudiantil ha sido uno de los ejes centrales de esta etapa inicial. En ese sentido, la jefa de carrera relevó la importancia de incorporar activamente a las y los estudiantes en el proceso de autoevaluación. “Tenemos el gran desafío de incluir a nuestros estudiantes al proceso convirtiéndolo en un momento democrático de autoevaluación como comunidad educativa”, afirmó.
El proceso de acreditación se ha desarrollado con el acompañamiento del área de Aseguramiento de la Calidad de Formación de Pregrado. Este trabajo busca fortalecer el proyecto formativo de la carrera y consolidar mecanismos de mejora continua en coherencia con los estándares de calidad de la Universidad de Chile.

