Día tras día no solo se consumen grandes cantidades de energía física, como la fósil, nuclear y la solar, sino que también está presente en la vida cotidiana y en la convivencia social la “energía social”. Sin embargo, son aún escasos los esfuerzos académicos por teorizar y comprender mejor este tipo de energía motivacional.
Por lo mismo, “se requieren perspectivas –desde un enfoque sociológico-culturalista— que sean capaces de dar cuenta tanto de los individuos y sus motivaciones, como del papel que desempeñan las agrupaciones humanas, así como de aquellos elementos –de orden estructural— que enmarcan las acciones concretas”, tal como lo plantea el Grupo de Investigación interdisciplinario e internacional “Sobre el concepto de energía social”, donde investiga el académico del Departamento de Sociología, Darío Montero.
En el proyecto participa como institución principal la Universidad de Jena (Alemania) y también la Universidad de Erfurt, cuyo investigador responsable es el profesor Hartmut Rosa y cuenta con financiamiento de la Fundación Alemana de Investigación, a través del Premio Leibniz. Su duración será, inicialmente, de tres años. 
Tras una primera estancia en Alemania entre enero y febrero 2025, Montero volverá a dicho país en julio de este año para desarrollar una estancia investigativa en el Centro Max Weber para Estudios Culturales y Sociales Avanzados, un centro dependiente de la Universidad de Erfurt. Allí participará en un Workshop sobre estas nociones de energía social y traducirá el ensayo de Hartmut Rosa titulado “Aceleración, Resonancia, Energía: El eslabón perdido en la teoría crítica”, con el fin de abrir el concepto de energía social hacia Iberoamérica ya que en la sociología y en las sociedades occidentales en genera todavía no es muy usado el concepto. Esta noción es más popular en sociedades orientales, “porque entienden que toda la vida es regida por una fuerza y energía vital (circularidad que está en todo)”, expone el académico de Sociología.
Próximamente, Montero empezará a trabajar en torno a cómo los pueblos originarios locales entienden y aplican la energía social en su cosmovisión y prácticas sociales, sobre todo el pueblo mapuche y con algunas referencias de pueblos del altiplano chileno como los aymaras.
El concepto de newen que en mapudungun significa "fuerza" o "energía" vital y espiritual en la cosmovisión mapuche, ocupa un lugar central. Su utilización y visión, así como la energía social de naciones americanas indígenas y del sudeste asiático será comparada con la noción cultural europea-moderna. De este modo, se producirán diálogos interculturales teóricos y es que la noción del concepto energía social es transcultural y reside en culturas variopintas. “La noción posesiva de energía social es muy occidental”, comenta Darío Montero, mientras que en China la “energía social” es circular.
Un ejemplo cotidiano y cultural de energía social circulante y regeneradora de los vínculos sociales, dice Darío Montero, se aprecia en la realización de la Fiesta de La Tirana, la celebración religiosa más grande de Chile que se desarrolla, principalmente, cada 16 de julio en el pueblo del mismo nombre en la Región de Tarapacá, en honor a la Virgen del Carmen, mezclando la fe católica con tradiciones andinas. Además, se aprecia en carnavales y otras fiestas ligadas al culto religioso.
Muchos de las patologías y malestares de la sociedad moderna se pueden también comprender desde el punto de vista de una sociedad de alto-consumo-energético, donde para reproducirse debe constantemente invertir dosis cada vez mayor de energía física y social.
La tesis del sociólogo Hartmut Rosa, director del proyecto, consiste en sostener que el problema básico radica en un error en la concepción del movimiento y de la energía que está lingüística, cultural e institucionalmente arraigado. Este error se manifiesta de dos maneras: en primer lugar, en las lenguas modernas, sorprendentemente, no existe ningún concepto de energía social. Esto es característico de la sociedad moderna de tipo occidental. En segundo lugar, “sólo seríamos capaces de representar la energía en términos de las relaciones input-output y de preguntar: si invierto tal cantidad de tiempo, fuerza y energía, ¿qué obtengo con ello? ¿vale la pena?”, explica Montero.
Más sobre el Grupo de Energía Social de Jena
¿Existe la energía social? De ser así, ¿cuáles son sus características constitutivas y cómo opera dentro de una sociedad? Estas preguntas son el eje central del Grupo de Energía Social de Jena, que inició su labor en octubre de 2025. Liderado por Hartmut Rosa, el grupo adopta un enfoque interdisciplinario: investigadores de sociología, filosofía, psicología y ciencias sociales computacionales colaboran para desarrollar un concepto de energía social y aplicarlo en investigaciones concretas. Para ello, combinan enfoques teóricos innovadores con una amplia gama de métodos empíricos. 
Sobre el concepto de energía social, precisamente, hace poco más de un año la Facultad de Ciencias Sociales emitió el capítulo 42 del Podcast Bitácora Social con el entrevistado Darío Montero, académico del Departamento de Sociología e integrante del mencionado proyecto que convoca a investigadores de Chile, Argentina y Alemania, entre otros países.
